China pone los ojos en el sector turístico del Caribe

18 de Noviembre de 2013 3:40pm
periodista
China pone los ojos en el sector turístico del Caribe

China, el más dinámico de los grandes países emergentes y la segunda economía del mundo, ha puesto su atención en la región caribeña por las facilidades estratégicas que ofrece para la inversión, y planea comprometer grandes sumas de capital en el sector turístico, donde ya desarrolla importantes proyectos, afirmaron ejecutivos del país asiático durante la reciente conferencia CHICOS 2013, en Punta Cana.

“China ama el Caribe y quiere conquistarlo”: con esa frase el doctor Adam Wu, oficial de operaciones de China Business Network, y Tiger Wu, vicepresidente de China State Constructions and Engineering Co., vinculado con el proyecto de mega resort Baha Mar, entre otros emprendimientos, resumieron el gran interés del gobierno y los empresarios chinos por colocar sus capitales en la región.
 
En el marco de la Tercera Conferencia Caribeña de Inversión en Hotelería y Turismo (CHICOS-2013), los representantes de la nación asiática explicaron que el interés por el Caribe está dado por las grandes limitaciones que posee la economía de Estados Unidos para la inversión y la apertura que ofrecen las pequeñas economías caribeñas.
 
“El Caribe tiene los elementos necesarios para recibir nuestra inversiones. Tiene mucho potencial para invertir, y posee una belleza natural única en el mundo. Aunque es largo el viaje estamos seguros de que muchos chino quieren visitar la región”, dijeron.
 
El gobierno chino, que provee financiamiento a través del Banco de Desarrollo de China, garantiza traer a la región un producto de calidad aportando, además de capitales, mano de obra, tecnología y materiales de construcción, como ha sucedido en las obras de Baha Mar.
 
Además de la necesaria conectividad (actualmente vía Air China y sus vuelos a Norteamérica), los ejecutivos chinos consideraron importante que los gobiernos del Caribe eliminen o agilicen las gestiones consulares de manera que los ciudadanos de la nación asiática puedan viajar abiertamente sin necesidad de obtener un visado previo, “porque los chinos somos los que más gastamos cuando viajamos, y nos gusta y queremos viajar al Caribe”.
 
Durante el panel en CHICOS-2013, los representantes de China plantearon algunas condiciones que deben cumplir y/o garantizar inversionistas y corporaciones hoteleras dedicadas al turismo, a fin de obtener préstamos y financiamiento de ese país para impulsar proyectos de desarrollo turístico.
 
“Vemos la presencia China en el Caribe a largo plazo, por eso invertimos en pequeñas economías que también tienen recursos para impulsar su desarrollo. Pero deben tener un buen proyecto con presupuesto detallado para que el banco pueda acceder a discutir la posibilidad de financiamiento”, explicaron.
 
Agregaron que, entre otros factores, para otorgar inversión los chinos toman en cuenta la credibilidad del país, la garantía de seguridad jurídica, que no haya riesgo políticos y de construcción para las operaciones, y que se trate de un buen concepto de negocio.
 
Durante la reciente visita del presidente Xi Jinping a Trinidad y Tobago, México y Costa Rica, se anunciaron préstamos del Gigante Asiático a nueve países caribeños por un monto de tres mil millones de dólares.
 
China, que en 2012 se convirtió en el segundo socio comercial de Latinoamérica y que en 2015 emitirá unos 100 millones de viajeros a destinos internacionales (desde diez millones en 1999, 65 millones en 2011 y 80 millones en 2012), desarrolla importantes proyectos en el Caribe, el principal de ellos el mega resort Baha Mar, en el que aporta capital y fuerza de trabajo, y que podría convertirse en un foco de expansión decidida del turismo chino en la región.
 
En la Conferencia Caribeña sobre Inversión Hotelera y Cumbre sobre Operaciones (Caribbean Hotel Investment Conference and Operations Summit) de 2011, celebrada en Bahamas, Adam Wu advertía que para el Caribe es importante  “consolidar una presencia en el emergente mercado chino, que ha pasado de enviar 10 millones de turistas al extranjero en 1999, a 57 millones en 2010 y a 65 millones en 2011”.
 
Según Wu, la falta de un vuelo directo ha sido una barrera para que más chinos lleguen a Bahamas y al Caribe, pero aseguró que “cuando quieran venir, llegarán, aunque no ocurrirá de inmediato”.
 
Para el alto ejecutivo de negocios, entre los problemas está el hecho de que se necesitarían grandes aviones (de gran alcance y gran capacidad) para cubrir las distancias, y ello plantea retos en el caso de las islas -destinos pequeños- que deberán, además, ampliar y adaptar su oferta.
 
“Se necesitará mucha cooperación” entre destinos para lograr un vuelo directo desde China al Caribe; los vuelos deberán tocar tierra en dos o más destinos, sin excluir el factor de carga”, explicó.
 
Según el Ministerio de Comercio de China, la inversión directa extranjera de firmas chinas en países caribeños alcanzó casi 7 mil millones de dólares en 2009, un incremento de 300% respecto a 2004, cuando la cifra fue de 1,7 mil millones.
 
El paso más audaz fue dado en marzo de 2011, cuando el Banco de Exportaciones e Importaciones del gobierno chino anunció un desembolso de 2,4 mil millones de dólares para la construcción de Baha Mar, como parte de un contrato que incluía la  contratación de más de 5.000 empleados chinos para las obras del complejo en Cable Beach, Nassau.
 
Durante un evento celebrado meses atrás al calor de la Semana Caribeña en Nueva York,  Li Li, directora general del Chinese American Business Development Center, urgió a las islas a una mayor promoción en el mercado de su país y señaló que “el empresariado privado de China está buscando oportunidades en el Caribe, en sectores como el de la hospitalidad, bienes raíces, servicios médicos y educación, porque son fáciles de operar, son transparentes y crean empleos”.
 
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